Desde hace algún tiempo (defensa de tesis y titulación en el 2008) he pensado harto sobre la U, sobre todos sus matices como el mechoneo, mi maltratado hígado, las trasnochadas de estudio así como el tiempo desperdiciado, los cafés cargados, las juntas de trabajo en algún depa de amigos frente al pc con la pieza llena de humo de cigarro, las epopeyas épicas en semanas de pruebas finales brigidas. Todos momentos celebres y otros no tanto…pero el balance es siempre el mismo, puta que la pase bien.
Hace poco que sali de la U, esa especie de burbuja donde todo es relativamente seguro al saber que tal día hay prueba, que en tal fecha hay vacaciones y luego en otra se retorna etc. Para luego romperse repentinamente, acabandose las cenas y cócteles de celebración, los aplausos y todo aquello inherente a los laureles de haber conseguido el titulo con 5 o 6 años de esfuerzo para dar paso a una realidad extraña.
Si bien no me costo tanto encontrar pega una vez fuera, en la marcha empecé a confirmar muchas sospechas y a desconfirmar otras. Una suerte de rompimiento de esquemas preconcebidos y reconstrucción de otros…algo que podría llamarse aprendizaje. Dándome cuenta que ser empleado (sin desmerecer jamás) no es lo mío, que estar encerrado en un escritorio de oficina en rutinas estáticas de 8 o 9 horas tampoco, ni menos seguir ordenes de un pelmazo/a que sabe menos de lo que tiene que hacer que de chino mandarín. ¿Entonces que queda? mmm difícil pregunta, lo que si se es que la obsesividad de alguien es directamente proporcional a lo que exige de las cosas por lo tanto quizás el “construir” sea el antídoto final.
Entonces vi la luz a través del fondo del vaso, confirmando totalmente mi fuerte convicción de construir mi propio sistema, ser la punta de la lanza, de sembrar el germen de la contracultura en un contexto creado por mi para contagiarlo a otros, de rebelarse contra la mediocridad y los vicios del mundo laboral o sociedad general, para con mucho esfuerzo algún día gestar mi propio negocio, que se constituya en mi trabajo y pasión…como cual hincha de Boca llega a sentir por su equipo o el pintor por su musa inspiradora.
“Tu cosechas lo que siembras” reza aquella gastada frase cliché y mi meta jamás ha sido el beneficio personal absoluto. Porque quiero ganarme los porotos pero también ganándome la oportunidad de entregar soluciones que mitiguen en parte las vidas de perro que muchos viven canalizándola en algún servicio vanguardista, inteligente y rápido… ahora después de leer esto, deben pensar: “porque no estudiaste algo comercial?” yo simplemente reafirmo que no me arrepiento jamás de estudiar psicología porque creo que todo lo que ocurre ocurre por algo y de planes de negocios, tributación, contabilidad básica hay muchas instancias para aprender y considero que el punto es tener en el bar un poco de convicción, esfuerzo y autoconocimiento, mezclarlos y a disfrutar.
Salud!!